Seguidores e seguidoras

sábado, 20 de octubre de 2012

Aythya collaris en A Frouxeira

  Le había prometido fotos del collaris a un amigo, así que hoy sábado volví a mi laguna para intentar retratar al susodicho. Afortunadamente la climatología esta mañana fué generosa. Y mientras media Península se ahoga bajo la lluvia torrencial, en la húmeda Galiza "fai un sol de carallo", como decían Os Resentidos. Nosotros somos así de raros.

  Padezco un defecto patológico que me hace madrugar siempre que salgo al campo. Antes me daba igual pero, ahora que me dedico a la fotografía, pues a veces supone un problema, debido a la falta de luz.


  Tuve que esperar casi una hora para que el dios Surya me otorgara sus bendiciones. Pero valió la pena. El Porrón acollarado, una rareza procedente del continente americano, me obsequió con una aproximación adecuada a mi modesto objetivo (un 300).

   Por supuesto, los yankees encabezando el cotarro, como siempre. 

 Porrón de collar (Aythya collaris), hembra

  En la foto superior podemos comparar la forma muy diferente entre las hembras de Aythya collaris (1ª por la derecha) y la de Aythya fuligula (2ª). En ella se aprecia perfectamente la forma más cuadrada de la cabeza del porrón moñudo, pero la más triangular del acollarado

Hembras de Aythya fuligula (izquierda) y Aythya collaris (derecha)


Porrón de collar ("Pato cristado americano"), hembra

 - "Un comunista!, huyamos!!"

- "Esta tía es tonta..."

    Cambiando de tema, los Cormoranes grandes me animaron también la mañana. El menú del día era "Anguila al natural":




Cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) alimentándose de anguilas

 Hoy he recordado otra jornada en la que la anguila se reveló como la base de la cadena trófica en la laguna para muchos depredadores (pincha). Varios ejemplares de Cormorán se pegaron un auténtico banquete a base de anguilas (Anguilla anguilla) mientras los fotografiaba a placer.

 Lo más curioso de la visita ocurrió casi sin querer. Unos chillidos extremadamente agudos me avisaron que estaba ante la presencia de un mustélido o de una musaraña. Resultó ser una Musaraña:


  Era un ejemplar joven, que temblaba como una macarena. Creo que el frío de esta fresca mañana otoñal pudo haber cogido por sorpresa a una musaraña recién salida del cascarón. Os puedo asegurar que no paraba de temblar a una velocidad tremenda. Me fué imposible congelar el movimiento espasmódico de su cabeza y por eso aparecen movidas las imágenes.


  En mis tiempos mozos había tres grupos de Musarañas: las grises de dientes blancos (Crocidura) las de dientes rojos, a menudo bicolores (Sorex) y las negras de costumbres semi-acuáticas (Neomys). Recuerdo estar analizando egagrópilas en el laboratorio de la SGHN, y casi todas las mandíbulas encontradas se correspondían con Crocidura suaveolens y C. russula, si no recuerdo mal. Esta de la foto me parece una de este tipo (Común/Campesina), pero no es el campo que mejor conozco. Además imagino que los biólogos ociosos ya les habrán cambiado el nombre por "Pseudocrocidura", "Hipersorex" o "Neoneomys". Son ganas de tocar los cojones, mayormente....
  A ver si alguien puede echar una mano en la identificación.


  Tengo por norma general no manipular la fauna, así que decidí dejar al minúsculo carnívoro en su sitio hasta que los rayos del sol benefactor le elevaran su temperatura corporal. No sé si hice bien o mal.
  La verdad es que esto de la mastozoología es algo que exige gran dedicación, como podréis ver en el interesante blog de Inés García de Castro (Cuaderno de una bióloga de bota). Os recomiendo la visita.

 Y con esto acabo. Hasta la próxima.

2 comentarios:

  1. Fotóns!!!!!!! Vivan os yankees!!!!

    Parabéns!
    Damián Romay

    ResponderEliminar
  2. Viva o negro, que debe ser o único yankee sensato. Esperemos que repita título de "Mister Universo"...
    Un abrazo.

    ResponderEliminar