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jueves, 17 de noviembre de 2016

"Turbereando" en O Forgoselo

  Quien me conoce sabe que pocas cosas "me ponen" tanto como chapotear por una turbera del Norte gallego. Ese premio gordo que es la rara Lagartija de turbera (Zootoca vivipara) está muy localizado pero la pedrea de droseras, juncos de algodón, anfibios, víboras y odonatos diversos está muy repartida por todos nuestros montes.


 Aspecto de una turbera típica

  Ayer no era buen día para observar adultos de Rana bermeja, pues el sol brillaba con fuerza y el viento del día anterior había secado bastante la atmósfera. Pero sí encontré un montón de puestas y renacuajos de la especie.


   Ya he contado que a veces la bermeja llega a poner los huevos bajo una capa de hielo o directamente sobre la nieve (observación propia Serra da Capelada).


  Además de mi turbera favorita exploré la zona meridional de la sierra, en territorio perteneciente al ayuntamiento de As Pontes, una zona que no conocía y con algunas charcas muy chulas.


   A pesar de las fechas aún se ven odonatos activos. Incluso algún tándem de Sympetrum striolatun. Además afoté mi primera Aeshna cyanea. Las fotos son malísimas para publicar pero valen para la identificación (xa están en Biodiversidade, Martiño).

Sympetrum striolatum

  En estos montes graníticos la abundacia de piedras para levantar son un auténtico maná para el herpetólogo y para el entomólogo. Me contaba mi buen amigo Manu Arzúa la escasez de piedras con la que se ha encontrado en Inglaterra, donde está trabajando. Allí es muy frecuente facilitar refugios artificiales a los bichos colocando piedras o maderas (donde además se localizan más fácilmente)

 Sapo corredor (Epidalea calamita) + Tritones ibéricos (Lissotriton boscai)

Salamandra común (Salamandra salamandra bernardezi)

     Y con estos anfibios hallados bajo piedras inauguraba la macrofotogafía con mi nueva cámara.

Preciosa turbera rodeada de pinares y perales silvestres

    Fue una mañana extrordinariamente apacible, lejos de la peste canina que asola nuestro litoral. Hasta parece que la incidencia del Jabalí es claramente menor. Claro que aquí hay Lobos, de los que se pueden ver rastros si uno se fija.


   Y donde hay praderas de pasto suele haber aves, tales como estos 77 Chorlitos dorados.

Bando de Chorlitos dorados (Pluvialis apricaria)

  Quedé con ganas de pasear por los hermosos pinares de repoblación. Eso mejor en Primavera.


 Por último me despido con una imagen de uno de los pájaros más hermosos de nuestro invierno: el Zorzal real. Ayer se contaban por decenas los reales y alirrojos en O Forgoselo.

Zorzal real (Turdus pilaris)

 Siempre que voy al Forgoselo quedo con ganas de volver. Eso quiere decir algo.

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