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sábado, 25 de noviembre de 2017

Laguna de A Frouxeira, visita de control

    La laguna de Valdoviño sigue cerrada y llena, como es habitual en esta época del año. Hasta que no abra y se vacíe pues la riqueza en acuáticas es muy pobre. Sí, sé que suena raro, mis queridos amigos castellano-leoneses; ya he explicado en este blog muchas veces el por qué de esto así que no me repetiré para no aburrir.

   Esta mañana y condicionado por el alto nivel hídrico existente realicé un censo parcial, que os pongo a continuación:

- + Zampullines chicos (Tachybaptus ruficollis). Con el lago lleno es imposible contarlos pues se dispersan muchísimo tanto por las aguas abiertas como por el cañaveral inundado
- 2 Anades silbones (Anas penelope)
- 161 Azulones (Anas platyrhynchos)
- 35 Anades frisos (Anas strepera)
- 5 Cucharas (Anas clypeata)
- 34 Cercetas comunes (Anas crecca)
- 1 Porrón "tipo moñudo" en eclipse (Aythya fuligula probablemente)
- 64 Fochas (Fulica atra)
- 10 Chorlitos dorados (Pluvialis apricaria) en el canal

   No sé que demonios me pasó pero no conseguí enfocar la Canon SX60 en ninguna de las tomas (a veces se le va la pinza, como a nosotros). Van unas fotos testimoniales horribles:

 Azulones (Anas platyrhynchos) y otras anátidas

 Chorlito dorado (Pluvialis apricaria)

     No puede completar bien el censo por culpa de los de siempre, que me movieron todas las aves cuando me faltaba contar el lago interior. La peste canina es constante, diaria, permanente; está completamente fuera de control. Y los médicos que podrían curarla en una semana si tuviesen voluntad simplemente no quieren, porque no interesa electoralmente (mira que no le cayeron tortas al pobre Zapatero con el tema del tabaco). Los mascoteros han ganado la batalla. No hay más.


    Una de las tonterías que suelen decir los mascoteros animalistas es que "los perros tienen derecho a disfrutar de la Naturaleza". Partiendo de la base de que tuviesen realmente ese derecho (que no lo tengo claro ni siquiera para los humanos), olvidan que la presencia de perros urbanitas es por necesidad incompatible con el bienestar de las aves. Su instinto en cuanto los sacan de sus pisos es correr detrás de todo lo que se mueve, como un niño pequeño. O echarle la boca a un pobre pájaro que se despiste. Un perro suelto en cualquier humedal es SIEMPRE un factor de desequilibrio y una amenaza para la tranquilidad de las aves.

  Pero es que además es ilegal en Galiza, como bien dice el Decreto 153/1998 del 2 de Abril (Ley 1/1993 del 13 de Abril sobre protección de animales domésticos y salvajes en cautividad: "os posuidores de animais teñen a obriga de adopta-las medidas necesarias para que o animal NON POIDA acceder libremente ás vías e espacios públicos ou privados, así como IMPEDI-LO SEU LIBRE ACCESO a persoas, animais ou cousas que se atopen neles".  Por no hablar de que Valdoviño es zona Ramsar, ZEPA y área de cría del Chorlitejo patinegro (es que es mucho...)

   En fin, mucho van a tener que cambiar las cosas para que venga una Administración valiente que se atreva a ponerle el cascabel al gato, al perro en este caso. Yo sinceramente no lo veo.

4 comentarios:

Carlos Sanjurjo dijo...

Sobre o control das mascotas, moi acertada a comparación que fixeches con Zapatero e o tabaco.

Xabier Prieto Espiñeira dijo...

Mira que non lle caeron paus dos fumadores ao pobre ZP (perdeu pero que moitos votos). Canseime de oir burradas como "isto é unha ditadura!", "agora non se vai pode fumar nin na casa", etc.. O pobo español e o galego lévanse lévase mal coas normas cívicas...
E os que gobernan agora serán hipócritas, corruptos, mafiosos, franquistas e o que queiras, pero de tontos non teñen un pelo.

Jose Ramon dijo...

Creo que lo del perro va a ser batalla perdida,la solución cerca con vallas los espacios naturales ,es una pena que no puedas disfrutar de una paz absoluta entre tú y el espacio natural como es el gran lago de valdoviño

Xabier Prieto Espiñeira dijo...

A solución é simplemente facer cumprir a lexislación vixente na materia. E de paso recaudar unhas pesetas para conservación, que carallo (vía multas).