Si el censo de Valdoviño arrojó un resultado muy pobre, hoy en los humedales ferrolanos de Doniños y San Xurxo ya fue directamente cero. Habrá segundas visitas con reclamos y espero sacar algún bicho más, pero el escribano palustre ibérico está en peligro de extinción.
Según la Sociedad Española de Ornitología la población de escribano palustre iberoriental (E. s. witherbyi) ha experimentado un declive de un 22%, un descenso que aumenta hasta un alarmante 62% en la población de escribano palustre iberoccidental (E. s. lusitanica), que es la subespecie que cría en Galiza y Portugal. Con el agravante de que la población de lusitanica ocupa humedales de mucha menor entidad y es menos numerosa, unas 20-30 parejas según el censo de 2021, frente a unas 238-244 que se estiman para la población de witherbyi.
Pongo una foto de un palustre iberoccidental capturado para anillamiento (supongo que esa mano que lo sostiene será del colega Emilio Martínez Sabarís).
Escribano palustre iberoccidental (Emberiza schoeniclus lusitanica)
Autor: SEO/Bird Life
Esta mañana comencé en el Carregal de San Xurxo, actualmente muy colmatado y sin aguas libres; nada que ver con el humedal que conocimos en los años ochenta el maestro Souza o yo mismo.
Carregal de San Xurxo (Ferrol)
Como siempre que debo andar ligero y concentrado llevé la Sony RX10 III. Había que estar a lo que había que estar y tomé las fotos justas para el post.
Camino del Carregal
El censo en esta localidad, aplicando el protocolo SEO, dio cero en la primera visita.
Un carricero que posaba muy quieto me hizo
tilín pero finalmente fue solo eso: un carricero.
Carricero común (Acrocephalus scirpaceus)
Al menos tuve la alegría de ver mis primeros alcaudones de la temporada. Por supuesto hablamos de alcaudón dorsirrojo, el único alcaudón presente como reproductor en Ferrol.
Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio)
Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio)
Después me acerqué hasta el lago de Doniños, donde habíamos confirmado la cría del palustre en 2018 (
clica). Pero aquello cada día está más difícil de censar. Aunque sigue teniendo una comunidad de nenúfares blancos casi única en Galiza.
Laguna de Doniños (Ferrol)
Laguna de Doniños (Ferrol)
Para mí, el nenúfar ha sido siempre la especie estrella de Doniños (hoy las flores estaban cerradas, como pasa cuando no hay luz).
Nenúfares (Nymphaea alba)
Como en tantos otros humedales gallegos, la proliferación de vegetación leñosa (
Salix atrocinerea esencialmente) acaba invadiendo las masas de vegetación palustre que había cuando en los humedales se aplicaban tareas de ganadería tradicional (pasto de vacas y siega). Unas prácticas abandonadas para solaz del movimiento vegano, supongo.
En consecuencia todas las especies asociadas a este hábitat de macrófitos emergentes como Phragmites, Typha o Scirpus han visto reducida su población. Y además la observación de pájaros se ha vuelto mucho más complicada con estas auténticas "patallas" de sauces.
Masas de sauce (Salix atrocinerea) ocupando un antiguo cinturón de carrizal
Cinturones de carrizal que conocí hace cuarenta años son hoy saucedas impenetrables.
Idem
A pesar de estos cambios, Doniños sigue siendo un ecosistema fantástico; tanto el cuerpo lagunar principal como las charcas estacionarias del sistema dunar. A todo esto, ¿si preguntase a los jóvenes birders cual es la principal diferencia entre las lagunas de Doniños y Valdoviño me lo sabríais responder? Mmmm, os veo pensando mucho.... La respuesta es que Doniños es una laguna de agua dulce y A Frouseira de agua salobre. Y eso, queridos lectores, determina muchísimo la biodiversidad que vive en ellas! Por ese motivo en Doniños la comunidad de flora acuática, fauna invertebrada o de anfibios es muy diferente a la de Valdoviño.
Charca de inundación estacional con nenúfares y lirios amarillos
Aunque los taxones de las siguientes imágenes también están presentes en "Valdovo".
Masiega (Cladium mariscus)
Pradera de lirios (Iris pseudacorus)
En fin, a ver si hay más suerte en el segundo muestreo, ya con emisión de cantos. Por lo menos estas visitas de hoy a Doniños y San Xurxo me hicieron olvidar lo otro, transportándome en el tiempo a una época en que todo era muy diferente. Una época en que no aparecía un perro de repente ladrándote mientras el imbécil de su dueño mira la pantalla del móvil y suelta el clásico "no hace nada".