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domingo, 26 de mayo de 2013

Os Ancares, un pulmón verde en Galiza

INTRODUCCIÓN

 Para los de mi generación, la sierra de Os Ancares ha tenido siempre un cierto aire de misticismo. Desde pequeños habíamos oído hablar maravillas sobre esta sierra, en mi caso gracias a los libros de José Curt. Aunque no posee demasiada altura (el Cuíña, en la parte leonesa, anda por 1998 m.) el formar parte del extremo occidental de la Cordillera cantábrica, hace que tenga mucho interés por ser el límite de distribución actual para algunas especies animales, como el Urogallo, la Becada, el Carbonero palustre o el Oso. La línea de cumbres es probablemente la zona más espectacular y conocida de estos montes, pero el auténtico tesoro está en sus frondosos valles.
  Para mí, en Ancares quedan los dos únicos bosques que podemos considerar como tales en territorio gallego. Esto es, una superficie forestada con especies autóctonas donde los árboles mueren de viejos, por las tormentas, el viento, o el peso de la nieve. Hay otras "fragas" importantes en Galiza pero, como éstas, no.

 Una de ellas se encuentra situada bajo el Penarrubia...

 Fraga de Deva, bajo el monte Penarrubia

...y la otra, mi favorita, está en el valle del río Ortigal:


 Fraga del río Ortigal

  Lamentablemente para internarse por las mejores zonas de bosque maduro de estas fragas es necesario primero atravesar caminos abruptos y cerrados de matorral, completamente infestados de Garrapatas, motivo por el que he dejado de visitarlas desde hace tiempo. Muy a mi pesar.
  Así que ayer realicé una visita más "light", y más apropiada dada la limitación de tiempo que tenía.

OS ANCARES

  Concretamente a la parte más alta de la fraga del Ortigal. Es un sendero fácil que asciende desde unos 1000 m abajo en la carretera y se pierde entre las campas a 1400-1500 m. Al principio atraviesa bosquetes de Avellanos (Corylus avellana) con pequeños prados cerca del río. Aquí vi Lobos una vez a plena luz del día, hace quince años.

Atravesando el avellanedo

 Luego va ascendiendo poco a poco sobre el valle


Pico de Tres Bispos, en el nacimiento del río Ortigal

 Los Arándanos comienzan a florecer. En verano darán sus famosas bayas:

 Arándano (Vaccinium myrtillus)

Otras plantas mostraban sus flores en las partes bajas del camino

Euphorbia...helioscopia?

Y en las campas altas, los Narcisos cubrían amplias extensiones. Gracias al comentario de Sergio París, pude identificar la especie

Narcisos (Narcissus pseudonarcissus) en una campa

Mirando hacia arriba veremos el bosque de robles. Imponente. En las áreas orientadas al norte con Robles carballos (Quercus robur) y albares (Quercus petrae) como especies dominantes; y en las orientadas al sur con Roble melojo (Quercus pyrenaica) o "Cerquiño", como llamamos en gallego. 



  Árboles enormes, muertos o rotos por el paso de los años, sobresalen sobre las copas de otros árboles (esto es una característica que diferencia un bosque de otra superficie forestal, como una fraga joven o una repoblación). Con su aspecto fantasmagórico, casi de cuento.



  Pero la ruta prevista discorría más abajo, por un bosque de Acebos (Ilex aquifolium), un arbolillo de hoja perenne que aquí puede superar los 10 m. de altura. El oscuro color verde de sus hojas los destaca siempre entre las especies caducifolias, especialmente durante el invierno.



Interior de un Acebal

Y aquí saltó la sorpresa. De manera casual intentaba fotografiar varios pequeños paseriformes y me encontré "esto":

Agateador (Certhia sp)

 Por la foto podemos determinar con cierta seguridad que se trata de un Agateador norteño (Certhia familiaris), y que sería la primera cita documentada de la especie en Galiza, creo. La foto podría ser mejor, lo sé. Sería muy interesante que mostrara la uña posterior, el ala completa o la parte ventral; algo que quizá pueda conseguir en la próxima visita. Hasta entonces, y dado que nadie me ha demostrado que no lo sea, entiendo que se trata de un C.familiaris. Aunque imagino que esta cita probablemente no va a ser homologada por la Sociedade Galega de Ornitoloxía.

  En una vieja cabaña abandonada, una pareja de Lagartijas serranas (Iberolacerta monticola) aprovechaban las primeras horas de la mañana para termorregularse. Con el cuerpo aún frío, se dejaron hacer bastante cerca.



Lagartijas serranas (Iberolacerta monticola) macho (arriba) y hembra (abajo)

  De vuelta hacia el río, los Trepadores azules se hacían notar con su canto, que ya comienzan a emitir con fuerza en Marzo. Este paseriforme es un trepador consumado, capaz de bajar cabeza abajo por los troncos, malabarismo que ninguna otra ave europea es capaz de realizar.



Trepador azul (Sitta europaea) macho cantando

Cambiando de aires, y por un encargo que tenía, me acerqué hasta la aldea de Piornedo, casi en la frontera  con León. Pretendía localizar y fotografiar ejemplares de Lagartija roquera (Podarcis muralis), de la que nos hacen falta fotos para la actualización del Atlas de hérpetos de la SGHN. Y aunque existen otras poblaciones de esta localizadísima lagartija, la de Piornedo era la que me quedaba más a mano. Y tuve suerte, a pesar de la romería constante de turistas que paseaban por el pueblo, famoso por sus "Pallozas". Porque era detectar una y zas!, un coche o un grupo de paseantes que me la asutaban. Pero yo puedo ser muy, muy paciente para ciertas cosas... Y esto lo merecía.


Lagartijas roqueras (Podarcis muralis), machos

  En los viejos muros de piedra, la roquera conhabita con otras dos especies de lagartija: la de Bocage (Podarcis Bocagei) y la Serrana (Iberolacerta monticola). De éstas encontré un magnífico ejemplar, que "pasaba de todo"....

Lagartija serrana

  Desde Piornedo, sale un valle glaciar hacia el Mostellar y Pena longa. Es una de las zonas de los Ancares lucenses que no conozco y hace tiempo que tengo ganas de ir por allí; pero eso será en otro capítulo de "Bichos e demáis familia".


 Y lo que tiene Ancares es que puedes estar pateando durante horas sin ver nada destacable y, cuando menos te lo esperas, te cruzas con un Lobo, una Marta, un Aguila real o..... un Rebeco tal que así:


 Cuando volvía conduciendo por la carretera del Ortigal, vi algo sobre una peña que sobresalía entre la fraga. Paré el coche y me acerqué despacio. Y allí estaban un Rebeco hembra con su cría, descansando al solete de la tarde.


  Sabía que a veces bajan de las cumbres para adentrarse por las áreas forestales, pero nunca lo había presenciado en directo. Porque este lugar donde estaban (al pie de la carretera, por cierto), a unos 1100 m. de altitud, queda bastante lejos de la zona de cumbres, ricas en peñascos y que son sus favoritas.


   Me despaché a gusto con la cámara (siempre controlando que los rebecos no se sintieran amenazados). Cuando me cansé me despedí de ellos, que quedaban en aquel mirador privilegiado.

Rebeco (Rupicapra rupicapra) hembra con cría

  Hubo muchas otras cosas en esta minisalida, pero prefiero obviarlas, para despedirme con estas imágenes tan bonitas de la Rebeca descansando tan plácidamente con su cría.

 Ancares. Hay que vivirlo, antes de que un futuro plan de repoblación con Eucaliptus,  con parques eólicos u otro proyecto ruín de minería nos lo quite para siempre. Aprovechad mientras dure...

"Bichos" estuvo allí.

15 comentarios:

  1. Preciosa entrada Xabi. Qué marabilla que aínda existan lugares así. Eu coñezo a zona, e realmente é un pracer internarse por aí. Aínda que o que máis me gusta da entrada é o teu enfoque multidisciplinar (prantas, árbores, aves, mamíferos...). Pégaslle a todo, macho. Noraboa polo traballo.
    Apertas.

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    1. Que conste que ía publicar varias fotos sobre o entorno degradado e sobre o feísmo terribel que ten a aldea de Piorndedo pero ao final preferín obvialas por falta de espazo. O de meter postes metálicos enferruxados e outros restos de construción para reforzar os muros das fincas causoume un auténtico shock visual. Imaxino que non poñerán iso nos folletos sobre turismo rural galego, la virgen....
      Graciñas por comentar Quique.
      PD: Xa sabes que din que o que moito abarca, pouco apreta

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  2. Chulísimas las fotos. En la del arándano yo veo las flores, no los frutos.

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  3. Que bonito Xabi, e cánta variedade de bechos viches... A ver se podo volver por aló antes de que o estropeen cos eucaliptos.
    Saúdos

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    1. Maio é sempre un mes agradecido, Inés. Resulta difícil non desfrutar dando un paseo naturalista por calquera lugar medianamente conservado, como é o caso de Ancares.
      Unha aperta

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  4. O que teño que ollar, o Sr. Prieto presumindo dun "panbimbo" desos que tanto lle gustan (modo ironico on)..
    Pois este ano eu non atopei moitos carrachos ainda, non sei se tanta choiva rematou con eles. Xa veremos que pasa cando chegue o calor, se e que chega..

    Cesar Ayres

    PD: e ti queixaste porque contestaronche poucos?

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  5. Moi boa a entrada, e noraboa pola observación, Xabi. Por certo, o narciso é Narcissus pseudonarcissus. Unha aperta,
    Sergio París

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  6. E mira que eu che son de "pan fresco", pero sempre acabo meténdome en líos por culpa dos pajilleros, perdón, pajareros...
    Unha aperta, César.
    PD: E grazas polo do Narciso, Sergio. Pero non sei de qué observación me falas.

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  7. Fabulosa entrada Xabier. Logo de leela é como si eu tamén dera unha rolda por alí. Noraboa.

    Tamén polo gabeador norteño e pola observación dos rebecos, de auténtico luxo.

    Unha aperta

    David Martínez Lago

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    1. Graciñas David:
      A mellor das loubanzas que pode recibir este blogue é precisamente esa que me fas. Ti, que asistiches ao nacimento deste espazo, sabes que a intención principal era intentar transmitir as sensacións que eu vivía no campo durante as miñas excursións, levar aos lectores a eses lugares a traves das imaxes e das miñas palabras, para que eles tamén o coñecesen. Éncheme de orgullo escoitar que para ti foi como dar unha volta por Ancares. Iso é o que pretendo sempre.
      Un abrazo
      PD: Tamén, se non o consigo, logo de cinco horas preparando a entrada e para matarme, je, je

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  8. Boas!
    Mira que casualidade, o sábado fun de andaina pretiño da zona. Polo lado de 3 Bispos cara o Penarrubia. O máis destacable que me atopei, a parte da fermosa paisaxe, (cada vez máis alterada por cultivos forestais), foi unha víbora de Seoane, teño algunha foto, non tan boas como as túas pero suficiente para saber que si que é..bicho nada sociable, por certo.
    Paula Hermida

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    1. Si que teñen mal xenio as víboras, Paula (sobre todo algunha de dúas patas). ¿Podes pasarme ao correo persoal: xabi.prieto@yahoo.es os datos que recordes sobre a observación? A altura a que foi observada, a localización aproximada, e a foto se pode ser tamén. Non te procupes pola calidade.
      Unha aperta e graciñas por comentar

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  9. Mi querido Xabi: ¡cuántos recuerdos he revivido con tu descripción tan bella y apasionada de Os Ancares! Hasta me da que alguno de los esqueletos de carballo que exhumas en tus magníficas fotografías (supongo que de compacta bien manejada) los he conocido vivos y coleando. En concreto uno de los primeros, el de la rama horizontal que, si es el que pienso, no estaba lejos de Piornedo, bajando para Moureira... Si así fuera nunca pensé que sobreviviría a un gigante como aquel. Muerto en pie y con las ramas en jarras no me importaría a mí saber que ya me quedan pocas asomadas por A Campa da Braña o por casa de Serafín Digón, en Prados, en lo más profundo y verde de la sierra, donde cuentan que de verdad allí estaba el Edén...
    El reportaje de las lagartijas, de fábula. Son aún más guapas de lo que recordaba. Comparándolas con las que vemos por Madrid no es que éstas sean bisutería pero las de Ancares, las tuyas, si son unas joyas de muchos quilates.
    ¿Y esa sorpresa de la rebeca dando sombra al chivito en una recurva de la carretera? Asfalto, función clorofílica, veredas de pezuña, vientos, nieves cimeras... Parangonando a Jorge Guillén también tendríamos que preguntarnos ¿qué poema va a estallar? Seguro que tú puedes contestar porque se te nota que Ancares te ha enganchado. Imagino que eso te fue de premio porque algún diosecillo del bosque sabía que, siendo tan buen hijo, también tienes que ser un buen amigo y, por suma y sigue, una buena persona y los de esta condición van empezando a escasear en una sociedad que vende de rebajas cualquier sentimiento que no se pueda contabilizar en euros. Un fuerte abrazo y mucha suerte, José

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    1. Antes de ver o correo persoal xa sabía que este comentario o asinabas ti, Josele. Aínda que non puxeras o apelido, as palabras de José Curt Martínez son para min tan familiares que coñecería un parágrafo a cento cincuenta quilómetros, que é a distancia que separa Ferrol de Ancares.
      Coma sempre, é unha honra a túa presenza aquí. Hai trinta anos ti me levaches cos teus libros a Ancares, a Cospeito, ao Courel, á Limia, a Valdoviño!. E agora non está demáis que este humilde discípulo corresponda na cortesía e facilite unha "visita rápida" a un naturalista exiliado nunha gran cidade como é Madrid (pero que viaxas que dá gosto cabronazo)
      Se algo teñen de bon as circunstancias persoais que estou a vivir (e que xa coñeces)é que dispoño de pouco tempo para viaxar como me gostaría... pero de moito para facervos "viaxar" a vós. Que cada unha destas entradas sirvan para tal fin xustifican o comezo desta aventura que foi "Bichos", aquel día no que, baixo a guía do noso Pepe Vizoso (que en paz descansa, na compaña do Mazarico rubio e do Pintafontes verde) puiden iniciar este proxecto.

      Un abrazo

      PD: O Carballo non é o que pensas, José. Éste é perto de Tres Bispos. Pero acojona igual.

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