NOTA PREVIA: El primer post fue publicado el día 21 pero ya he comentado que el blog se gestó desde varias semanas antes. Aprovechando que aún no ha empezado el paso fuerte y que no tengo mucho que contar prefiero subir ahora la entrada del Aniversario porque a mediados de mes vamos a tener bastante actividad pajarera.
BICHOS E DEMÁIS FAMILIA
Han pasado diez añitos desde que este blog vió la luz, con la inestimable ayuda de Pepe García Vizoso, que se acercó a casa para ayudarme (D.E.P., no te olvidamos). Sin su ayuda yo sería incapaz de crearlo, dada mi torpeza en asuntos informáticos. Por desgracia esta aventura bloguera ha coincidido con un período de enorme degradación medioambiental.
Aumento de la superficie eucaliptizada incluso en áreas de montaña; instalación sin control de polígonos industriales o urbanizaciones en áreas sensibles; la fiebre de los parques eólicos y su maldita "energía renovable"; multiplicación de las especies invasoras exóticas; irrupción masiva del jabalí en toda Galiza y que está afectando a muchas comunidades animales o vegetales; cambio en la producción agrícola para fomentar el cultivo intensivo; explosión de la peste mascotera/animalista, especialmente en espacios naturales próximos a las urbes, ... Para qué seguir.
Pero Bichos quiere ser testigo de lo que nos queda y transmitir el deseo de conservación a los lectores y lectoras, especialmente a las generaciones más jóvenes. Porque me siento partícipe del legado que nos han dejado los grandes divulgadores naturalistas como José Curt o Gerald Durrell. Este blog pretende ser un granito de arena junto a la montaña que representa la obra de esos dos gigantes que he tenido como refencia. A Curt, además, tuve la suerte de haberlo conocido - y ganado su amistad - en los últimos años de su vida. Vaya un recuerdo especial para él.

Pertenezco a la generación que nos criamos viendo en la tele aquellos inolvidables documentales de Félix, Attemborough o Cousteau. Pero ver quebrantahuesos en Pirineos, jaguares en el Amazonas o ballenas en la Antártida me parecía algo muy lejano a mi experiencia vital. Sin embargo cuando descubrí a Curt y a Durrell empecé a leer cosas mucho más cercanas, como el eslizón ibérico de O Grove, los bosques casi vírgenes de la sierra de Ancares, la laguna de Cospeito, los bichos de un turbera de Dartmoor muy parecida a las de O Xistral, un lagarto ocelado corriendo por una duna de la isla de Corfú, o la pequena fauna invertebrada de una simple charca. Y eso fue el empujón definitivo que necesitaba. Con 13 años yo quería ser como ellos: un "naturalista". Observaba y cogía los tritones en los arroyos junto a mi casa para ver el dimorfismo sexual o las diferentes especies presentes; intentaba convencer a la gente de que los pacíficos luciones no "picaban" y además eran un lagarto ápodo; disfrutaba las idas o venidas de los aviones comunes a sus nidos construidos con barro en el barrio donde vivía... Resulta maravilloso el aprendizaje cuando empiezas a ver la vida con otros ojos, con ojos de naturalista.

AGRADECIMIENTOS
Diez años han dado para mucho. Dicen las estadísticas que para 740.000 visitas. Por supuesto que agradezco todas y cada una de las visitas, pero muy especialmente a los que siguen el blog desde su nacimiento y que entran en la página sin necesidad de que les suba los enlaces a las redes sociales. No diré nombres porque seguro que me olvido de alguno pero vosotros y vosotras ya sabéis quienes sois. A todos y todas: GRACIAS!
Y agradezco también cada comentario que habéis escrito, bien sea con alabanzas, bien sea matizando, discrepando, corrigiendo o enriqueciendo las entradas. Es un honor que algunos de los mejores naturalistas gallegos lean y participen en este blog más o menos habitualmente. Entre ellos mi buen amigo Cosme Damián Romay Cousido, con quien procede un punto y aparte.
Damián ha sido sin duda uno de los pilares en que se ha soportado este blog desde su misma aparición. A veces en momentos difíciles, cuando el blog estuvo incluso a punto de desaparecer, dándome ánimos y llamándome por teléfono para mostrarme su apoyo o su preocupación en circunstancias personales muy difíciles para mí. A menudo me ha ayudado corrigiendo fallos, bien a través de sus frecuentes comentarios o bien con llamadas privadas. Tener como revisor a un naturalista tan pleno de conocimiento en todos los campos ha sido y es un auténtico privilegio para mí. Además ha sido coautor y autor de dos entradas maravillosas que subieron el nivel de calidad de este blog. Damián: Bichos es tuyo por derecho propio y tú eres parte inseparable de Bichos.
COMENTARIOS
El apartado de comentarios en el blog me ha supuesto varios quebraderos de cabeza. Por un lado la entrada de idiotas y trolls diversos, especialmente cuando publicaba cosas de temática mascotera. A esa gente me llega con soportarlos en la calle o en el campo y aquí no tendrán jamás espacio para difundir sus proclamas enfermizas.
Luego está la identificación al comentar. Algo tan básico como escribir tu nombre y apellidos parece que supone un impedimento insalvable o una suerte de obsesión por mi parte para muchos habitantes de las redes sociales pero en otra época sería impensable que alguien tuviese una conversación sin identificarse. Además, aunque muchas entradas estén en español, yo soy gallego-hablante siempre que mi interlocutor sea gallego. Si alguien firma como Pepe Castro Viñas pues queda claro que puedo contestarle en mi lengua (todos los gallegos la entienden) pero si un comentario está firmado por Nuria Pujol Orriols, Jon Muguruza Berasategui, Pedro Écija de las Heras, por ejemplo, lo más probable es que sean de fuera así que por cortesía les contestaré en castellano. Pero yo no soy adivino, majetes...
En fin, para cortar de raíz ambos problemas decidí habilitar la moderación de comentarios, con lo que eso supone: menor agilidad en las respuestas y pérdida de conversaciones en tiempo real (yo madrugo mucho y cuando me escribís por la noche leo el comentario al día siguiente). Se ha notado una bajada importante en el número de comentarios estos últimos años, pero pienso mantener esta medida de revisión, dado que mucha gente sigue sin tomarse en serio lo de la identificación. En las redes sociales os permiten firmar con pseudónimo o con el nombre de pila pero aquí o firmáis como las personas o no subirá el comentario, sea quien sea (la norma o es para todos o no es norma).
MASCOTERISMO/ANIMALISMO
Uno de los grandes problemas ecológicos y sociales del siglo XXI ha afectado y mucho al público de este blog. Mientras otros callan o miran para otro lado de manera cobarde, yo he sido siempre muy beligerante frente a la sinrazón, frente a la barbarie mascotera/animalista. El precio a pagar ha sido la pérdida de muchos seguidores. Pero Bichos no ha nacido para ser popular o acumular likes en las redes sociales, sino para la divulgación naturalista.
Una de las consecuencias directas de esa nueva pandemia mascotera ha sido el abandono por mi parte de la laguna de Valdoviño, el lugar al que he dedicado tantas horas desde que era casi un niño. Probablemente no exagero si digo que soy el naturalista que más horas ha pasado en ella en estos últimos 35 años; que mejor la conoce y que más la quiere. Pero llega un punto en que no vale la pena visitarla, dada la impunidad con que circulan los mascoteros saltándose cuanta ley existe en territorio gallego. Si la Administración, el SEPRONA o la policía local tienen directrices evidentes para no hacer nada (el voto es el voto), pues mejor ir a un lugar más tranquilo y punto. Aunque obviamente resultó doloroso tomar la decisión de no volver más a mi laguna (salvo casos excepcionales).
En mi laguna (Foto: Pablo Gutiérrez o Colón, no recuerdo)
Limícolas en la laguna de Valdoviño
Después de haber estado a punto de desaparecer en 2018, este blog sigue vivo. Creo que con el paso de los años ha mejorado notablemente, tanto las fotos como los textos, ahora mejor redactados y, sobre todo, más sintéticos. También pienso que gusta a la gente, especialmente a aquellos que se toman la molestia de seguir varias entradas. Pero evidentemente éste no es un blog científico, sino de divulgación generalista y que ofrece temáticas bastante variadas. Y honestamente creo que cuanto más se conoce más gusta. Quizá no es muy correcto que yo alabe el producto pero me consta que muchas personas que siguen Bichos durante unos meses acaban completamente "enganchadas" (aunque la mayoría no comentan ni que les paguen, cosa que jamás he entendido por cierto).
Eso sí, conozco bien la inmediatez de las redes sociales vía teléfono y este blog necesita un poco de pausa, como la buena cocina. Prefiero que mis lectores abran cada entrada en la pantalla de un ordenador, para poder ver las fotos a resolución completa y leer el texto íntegro con tranquilidad. De igual forma que abrimos un libro en el sofá de la salita cuando disponemos de tiempo para zambullirnos en el relato. Quizá algun lector descubra así un blog diferente al que conocía a través de unas miradas rápidas desde esa pequeña pantalla del móvil.
En fin, gracias de nuevo. Me despido con una playa muy especial para mí. Me habrán expulsado de ella pero siempre quedarán los recuerdos de todo lo vivido allí.
Playa de Valdoviño (A Coruña)