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xoves, 12 de agosto de 2021

No Canón do Sil, á procura da cobra de Esculapio (Zamenis longissimus)

   Onte visitaba o Canón do Sil ao seu paso polo concello ourensán de Nogueira de Ramuín na compaña de José Ramón Castro. O obxectivo era localizar e fotografar algún exemplar de Cobra de Esculapio (Zamenis longissimus), un ofidio que entrou a formar parte da fauna galega en 2016, cando se fotografou por primeira vez na aldea de Albergaría. Posteriormente foi observada en varias ocasión máis, sempre na parte ourensá deste tramo final do río, onde mantén unha extraordinaria poboación moi separada da máis próxima coñecida, xa na provincia de León (tamén de recente descubrimento).

Cobra de Esculapio (Zamenis longissimus) fotografada alí en 2020 por Martiño Cabana

 Desde neno estiven namorado deste ofidio, cuxa imaxen nas guías de campo me fascinaba, e que mesmo aparecía nalgunha aventura do mestre Durrel na illa de Corfú. Daquela só se coñecía a súa presenza no cuadrante NE peninsular e xamáis imaxinei que chegaría tela a só 125 Km da miña casa. Por iso en canto me enterei desa poboación galega decidín que tiña que ver algún exemplar antes de morrer, polo civil ou polo militar.

  Por desgraza o Sil recibíanos con néboa e nubes baixas toldando o ceo, que non abríu case até o mediodía, cando o sol era xa demasiado intenso para moitos bichos.

Canón do Sil pola mañá

Canón do Sil ao mediodía

Aspecto do río na zona das mostraxes

 Era ben consciente da dificultade de atopar unha Esculapio. Ao máximo que cheguei poi a escoitar un ofidio grande que fuxía paseniñamente entre o mato denso mas non chegamos ver ningunha nos moitos transectos realizados ao longo do día. De todas formas foi unha viaxe un pouco accidentada que servíu sobretodo coma exploración do terreo para vindeiras visitas.

Miñato abelleiro (Pernis apivorus)

   O máis salientábel foi un miñato abelleiro remontando coas térmicas e este pobre leirón careto atropelado (había moitos anos que non vía un exemplar). 

Leirón careto(Eliomys quercinus)

   De anfibios atopábamos unha grande femia de sapo común e un diminuto metamórfico de rá patilonga. Ambas especies son abondosas na Galiza toda.

"Sapa" común (Bufo spinosus)

Rá patilonga (Rana iberica) metamórfico

Hábitat típico de Rá patilonga

  En canto a répteis, ademáis desa Esculapio virtual escoitada, apareceron moitas lagartixas dos penedos e un xuvenil de lagarto das silvas.

Lagartixa dos penedos (Podarcis guadarramae)

 En Ourense o lagarto das silvas ben podería chamarse pola sua acepción portuguesa, "lagarto de auga", debido á alta dependencia que mostra por lugares húmedos sempre próximos a ríos e regatos (isto non acontece polo norte galego).

Lagarto das silvas (Lacerta schreiberi) xuvenil
Sony RX10 III (focal 600 mm equiv)  ISO:100   V:1/250   F:4

Na parte superior do canón encontrabamos unha poboación de esgonzo común. Todas as especies observadas onte xa estaban citadas nesas cuadrículas no Atlas de Hérpetos da S.G.H.N.  Porén foron subidas á plataforma Observado

Esgonzo común (Chalcides striatus)

  Se algo bon ten o calor é que activa os invertebrados. Este Platycnemis é bastante raro ou está ausente na zona de Ferrol, onde só atopei P. acutipennis.

Patexa branca (Platycnemis latipes), femia
Sony RX10 III (600 mm)  ISO:100   V:1/ 800   F:4

Avistei dous anisópteros que non puiden identificar. Penso que ún, cando menos, podía ser Esmeralda de Curtis (Oxygastra curtisii) ou quizá Libeliña do luscofusco (Boyeria irene), pola forma de se pousar especialmente.

 Outra observación destacada foi esta fermosa bolboreta:

Chinguro dos regatos (Limenitis reducta), parte superior

Varios chinguros dos regatos (Limenitis reducta) voaban nos claros florestais, onde José Ramón puido tomar estas fotos estupendas (eu non fun quen de pillalas). Nelas vese o fermoso aspecto na parte ventral das ás, moi diferente ao da parte superior case branquinegra.

Chinguro dos regatos (Limenitis reducta)  Foto: José R. Castro
Nikon P900 (2000 mm)   ISO:220  V:1/640   F:6,5

  En fin, esta visita por aquelas terras terá segunda parte, abofé.

Río Sil augas abaixo do encoro de Santo Estevo

Sony RX10 III (focal 52 mm)   ISO:80   V:1/250   F:7,1

martes, 10 de agosto de 2021

Culebra de collar (Natrix astreptophora), un encuentro inesperado

  El verano no acaba de llegar por el extremo norte y se nota. Esta mañana realizaba una visita de control a las turberas de O Forgoselo (A Capela/San Sadurniño) para ver la emergencia de odonatos, que siguen desaparecidos.  Pero siempre resulta placentero pasear por aquellos montes aún no eucaliptizados gracias a la ganadería de vacas y caballos que pacen en régimen de semilibertad (no quiero saber qué pasaría el día que cierren estas explotaciones...).


Turberas de O Forgoselo

   A media mañana (9,30 - 11,00 h) apenas encontraba un Sympetrum teneral,  un anisóptero grande que no me dió tiempo a identificar (Anax imperator, supongo) y 3 Ceriagrion tenellum, quizá el zigóptero más típico de las turberas.

Ceriagrion tenellum

 Las ranas verdes y un juvenil de bermeja ibérica (Rana parvipalmata) amenizaron la jornada.


Rana verde (Pelophylax perezi)

 En una de las turberas había observado víbora de Seoane (Vipera seoanei) y con intención de fotografiarla comencé a prospectarla. Entonces observé un ofidio asoleándose entre las matas de brezo. No escapaba pero tampoco se mostraba demasiado.


  Tras descartar que fuese víbora (para mi disgusto) decidí coger la culebra para confirmar la identificación y tomar unas fotos decentes. Se trataba de una inofensiva culebra de collar, ahora llamada Natrix astreptophora (recordad que manipular anfibios o reptiles está prohibido si no se cuenta con permisos, como por ejemplo los que se facilitan a todos los colaboradores de los atlas de distribución).

Culebra de collar (Natrix astreptophora)

  Este ofidio, al igual que otros parientes cercanos, recurre al mimetismo batesiano como mecanismo defensivo. Esto es, hinchar los carrillos para adoptar una forma parecida a una víbora. La culebra viperina (Natrix maura) lleva esta conducta aún más allá gracias a su diseño en zig-zag, con lo que puede llegar a ser sorprendentemente parecida a una víbora auténtica.
    Desgraciadamente esta estrategia defensiva sólo funciona con los animales. Con el hombre resulta contraproducente y generamente implica su muerte por ignorancia del paisano.

Culebra de collar haciendo el paripé

  Otro mecanismo defensivo que tienen muchas culebras es "hacerse popó" cuando se la manipula. Ahora que tenemos hidrogel resulta muy oportuno disponer de él para quitar el mal olor (que es bastante nauseabundo, sobre todo cuando te caga en el brazo un ejemplar de gran tamaño)

Culebra de collar (Natrix astreptophora), ejemplar joven

Turbera donde estaba la culebra de collar

 Un encuentro inesperado que compensó la ausencia de libélulas. Esperemos que sea una premonición para la excursión de mañana, cuando iré a una comarca de Galiza donde vive nuestro ofidio más raro y desconocido. De hecho hasta el año pasado ni se conocía su presencia en nuestro país. Ya os contaré.

domingo, 8 de agosto de 2021

Soy RX10 III vs Lumix G7 (100-300 mm), segundo asalto

 Vamos con la segunda parte de la prueba comparativa entre la Sony RX10 III y la Panasonic Lumix G7 con el 100-300 mm. En esta ocasión los disparos fueron en formato RAW y con la misma edición digital.

Prueba Nº 1

   Mi intención era disparar con parámetros similares, pero el cielo estaba con intervalos nubosos, alternando rápidamente momentos de sol y de sombra, así que mientras cambiaba de cámara cambiaba también la luz (por eso el disparo de la Panasonic muestra un ISO más alto). Por otra parte ya he comentado la mucho menor distancia de enfoque de la Sony (0,92 m frente a 1,50 m) por lo que al acercarme a este Sympetrum también variaban tanto el ángulo como el fondo. No obstante las tomas son muy parecidas, creo.

   Además de un ligeramente mayor desenfoque del fondo, como corresponde a un sensor más grande, se aprecia una evidente diferencia en el aumento. Esos casi 60 cm más de aproximación que permite la Sony RX10 se notan mucho en el resultado final, con una libélula que llena mucho más espacio

Sony RX10 III (24-600 mm)  ISO:250   V:1/320   F:4

Lumix G7 + Panasonic 100-300 mm  ISO:1000  V:1/400  F:5,6

Dado que la micro 4/3 da más calidad, decidí recortar un poco más la imagen hasta llegar a una resolución en pantalla similar a la ofrecida por la Sony. El resultado pues es bastante parecido al de ella. La mejor calidad del sensor grande compensa esa diferencia en la distancia de enfoque. Como imaginaba la G7 con este objetivo da un resultado parecido a la RX10 III (para gustos colores). Aunque con la Sony - como con cualquier bridge - deberemos esforzarnos más en buscar un fondo lejano y uniforme, para que no estropee mucho la composición. 

Panasonic G7 - Imagen anterior más recortada

Prueba Nº2

 La libélula anterior es un bicho relativamente grande pero esta arañita era ciertamente pequeña. Aquí es donde se echa de menos un objetivo macro específico (que igual me animo a comprar algún día). Utilicé el mismo espacio de color, mismo perfil de color (opa, Nico), la misma temperatura y mismo tono magenta en ambos casos durante el revelado a JPEG pero en todas las pruebas se observa un tono más cálido ("más amarillo") en las imágenes de la G7. 

Sony RX10 III   ISO:320   V:1/500   F:4

Panasonic G7 (100-300 mm)  ISO:640   V:1/400   F:5,6

Prueba Nº3

 El otro día quería terminar la comparativa pero me volví a despistar. Mientras que en la G7 tenía la configuración adecuada (RAW),  la Sony seguía en formato JPEG, así que no puede editar la imagen a mi gusto. No obstante la prueba es interesante.
   De nuevo observamos ese tono general más cálido en la 4/3 y un menor tamaño del objeto debido a la superior distancia de enfoque que tiene la G7. Pero en ambos casos el resultado es muy bueno para fotografía naturalista, que es de lo que se trata. En las dos fotos podemos apreciar perfectamente esa pequeña espina del pronoto que es diagnóstica de la Ischnura elegans e incluso alguna gota de agua pegada, que siempre queda muy bien en la composición.

Sony RX10 III  ISO:640   V:1/250   F:4

Lumix G7 (100-300 mm)  ISO: 1250   V:1/250    F:5,6

Prueba Nº4

 Con esta flor de Mentha aquatica vemos de nuevo la gran diferencia en el aumento de la imagen penalizada por esa distancia mínima de enfoque que tiene la Panasonic G7 (1,5 m). Los fotógrafos apreciarán detalles técnicos que a mí se me escapan. Aunque la posibilidad de jugar con el plano de enfoque será obviamente mejor con la cámara de sensor mayor (vamos, escoger que partes de la flor o del insecto interesa enfocar, desenfocando lo demás). No es una Full Frame, obviamente, pero se nota la diferencia. Siento no tener tiempo para mostrar recortes aumentados y demás.

Sony RX10 (24-600 mm)  ISO:160   V: 1/250    F:5,6

Panasonic G7 (100-300 mm)  ISO:400  V:1/250  F:5,6

Como vengo diciendo la mayor diferencia entre ambas cámaras es la distancia mínima de enfoque. Un problema que se puede solucionar en un equipo mirrorless (o reflex) usando tubos de extensión, también conocidos como anillos:

Tubos de extensión

 Precisamente para probar como va eso quedaba ayer con Roberto Fernández, que me dejó sus anillos compatibles con mi Panasonic para hacer una prueba. Lamentablemente no había muchos insectos activos y tuve que probar con una simple umbelífera.

Panasonic G7 + 100-300 mm      Foto sin recorte

  Después le metí dos de los anillos, que me permitieron acercarme unos30-40 cm más, hasta una distancia de aproximadamente 1,10-1,20 m. El aumento es notable, aunque se pierden un par de pasos de exposición (nada que el sensor de la G7 no pueda soportar).

Panasonic G7 (focal 300 mm) con dos anillos de extensión   Foto sin recorte

 Roberto me animó a recoger zoom y probar con menos focal, para poder acercarme algo más. Y efectivamente, reduciendo zoom pude acercarme un poquito más, consiguiendo algo más de aumento, como véis.

Panasonic G7 (focal 100 mm)  con dos anillos de extensión    Foto sin recorte

    Sin duda esta opción de los tubos de extensión es muy recomendable para mejorar las fotos "macro" si tienes pensado hacer una sesión específica en ese terreno. El problema es que mientras están puestos en el cuerpo inhabilitas la posibilidad de disparar a un objeto lejano como pueda ser un pájaro. Y además la distancia de enfoque resultante sigue siendo mayor que la que tengo con la Sony RX10 III, que sí permite seguir disparando a pájaros o hacer paisajes sin tener que exponer el sensor al aire con un cambio de objetivo. 

  En fin, estas pruebas no pretenden ser más que un divertimento personal. Ya he repetido mil veces que yo no soy fotógrafo (ellos ven cosas que nosotros no vemos y tienen otras necesidades). Pero creo que es interesante poder comparar el resultado en pantalla PC de diferentes equipos. Un mundo maravilloso el de la fotografía de Naturaleza.