Este fin de semana tenemos que sufrir otra vez el dichoso cambio de hora. Un cambio que para nuestro país (Galiza) supone adelantarse dos horas sobre el horario que nos correspondería por meridiano y que sí tienen Portugal o Canarias en invierno.
He leído que España decidió adelantar su hora natural (UTC+0 a UTC+1) en 1940. Un adelanto que según algunas fuentes habría sido debido al interés de Franco por mantener la misma hora que Alemania, entonces en plena Guerra Mundial. Por otra parte la alternancia entre el horario de verano y el de invierno nació a principios de siglo en Inglaterra, con la idea de ahorrar energía (pensemos que era un mundo muy diferente al actual) y en España esta alternancia se consolidó en 1974 tras la crisis del petróleo.
Así que acada año nuestro organismo tiene que sufrir dos cambios que afectan a nuestros biorritmos y que, especialmente a las personas que madrugamos mucho, nos supone un serio trastorno. Y como siempre en estas fechas hay debate en torno a ésto, sobre todo ahora que la Unión Europea se está planteando mantener un único horario todo el año.
He leído todo tipo de comentarios, siempre muy enfrentados. De una parte los que prefieren el horario de invierno o incluso atrasarlo para tener el horario natural en nuestra región geográfica, similar al de Portugal en invierno. De otra los que defienden el horario de verano, porque el "terraceo" es sagrado y vivimos una sociedad cada vez más taciturna. Sólo hay que recordar las horas a las que cenaba una familia o se emitían los programas de prime time nocturno en la tele hace cuarenta años.
Yo tengo una convicción y una opinión.
- Galiza jamás va a tener el horario natural que nos corresponde. No hay una mayoría política necesaria para defender esta postura y la gente además no lo quiere. Está demasiado acostumbrada a este modo de vida.
- En caso de terminar con el maldito cambio de hora, muy cuestionado por la ciencia desde el punto de vista de la salud, me conformaba con poder quedarnos con el horario de invierno.
- Un comentario defendía el horario de imvierno pero se daba cuenta de la dificultad por ser España "el bar de los turistas del Norte de Europa". Resulta incuestionable el enorme peso de la hostelería en España y que son los mayores interesados en que la tarde se alargue mucho.
- Otra opinión hacía alusión al clima español y recordaba las dificultades que tienen para dormir las personas que madrugan debido a que hasta las once de la noche es de día; todo un suplicio en territorios como Andalucía, Murcia, Valencia, Cataluña o incluso el interior peninsular. Esta persona decía que se levantaba a las seis de la mañana y que le resultaba imposible dormir más de cuatro horas en verano (supongo que era del sur). Una cuestión sobre la que yo nunca había pensado, la verdad, pero me pareció de gran acierto.
En fin, veremos qué ocurre el próximo año. Dios quiera que nos quedemos con el horario de invierno y que no se permita esa barbaridad contranatura que sería que Galiza quede para siempre en UTC+2.
.png)
Ningún comentario:
Publicar un comentario
Para comentar es necesario identificarse con nombre y apellidos