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xoves, 24 de xullo de 2014

Pilros comúns (Calidris apina)

  Achegámonos ao terceiro aniversario de "Bichos e demáis familia", e todo segue igual. Os ritmos naturais repítense cada ano, en ocasións con pontualidade milimétrica.
  En cuestión de días comezará notarse o paso de limícolas nos areais da comarca (na lagoa difícilmente pararán, ao estar chea). Polo de agora son animais solitarios ou grupos moi cativos os que se ven, exemplares non reprodutores que probablemente fican aquí desde o paso primaveral.



Pilro común (Calidris alpina), plumaxe de verao

   Logo de estar en silencio observando e fotografando as aves durante media hora, sen molestalas nin asustalas, apareceu a peste, para recordarme que estou en Galiza, ese pequeno país onde todo vale e onde a fauna xamáis terá un minuto de repouso, mentras haxa galegos cerca. 
   Coma se estivese enlouquecido, este canciño adicouse a perseguir sen tregua o bando de pilros a un lado e a outro da pequena cala, sen permitirlles pousar. O dono, galego el, sen inmutarse... Eu xa estaba recollendo e preferín mirar para outro lado. Teño cousas máis importantes en que pensar agora. Cun pouco de sorte igual o can pisou un escarapote despois de que me fose....


Praia dos Botes, Meirás

   E mentras escrebo este pequeno post, sigo a pelexarme co ordenador, que semella estar farto deste blogue e non quere que publique máis. Cada frase, cada palabra, cursiva ou centrado de textos é unha auténtica batalla entre o home e a máquina.

   Pero aquí seguimos.

luns, 21 de xullo de 2014

Podarcis muralis, una "rareza" en Ribadeo (completada)

NOTA; Este post tocaba en gallego, pero sé que Quique (Ría de Ribadeo) tiene muchos amigos en Madrid, así que vamos a facilitarles la lectura.

  Hoy visitaba la Ría de Ribadeo con el objetivo de lograr alguna cita nueva para el Atlas de Anfibios e Réptiles de Galiza, publicado por la SGHN (y en el que tuve ocasión de colaborar). La primera parada fué en la famosísima "Charca de Rinlo", que estaba prácticamente seca. Sinceramente contaba ver alguna cosilla migrante, tipo Andarríos o algo así, pero nada.

Charca de Rinlo

  En los escasos puntos de agua que quedaban, varias larvas de Tritón jaspeado me alegraron la mañana. Una cita nueva para el Atlas. He marcado algunos rasgos diagnósticos para identificar este anfibio, como el largo filamento en el extremo de la cola, las manchas negras alineadas en las crestas caudales o las branquias externas. En los renacuajos de urodelo se desarrollan primero las patas delanteras, al contrario que en las de los anuos.

Larva desarrollada de Tritón Jaspeado (Triturus marmoratus)

  Este hermoso tritón tiene unos hábitos bastante discretos durante su fase acuática, que hacen que pase fácilmente desapercibido. Pero sus larvas son muy fáciles de ver e identificar con un poco de práctica.
   Un ejemplar recién metamorfoseado (metamórfico), posó para Bichos en el estudio improvisado que monté con la tapa de un tarro de cristal.

Tritón jaspeado, individuo metamórfico

El orden de las chinches (Hemiptera) tiene unas cuantas especies adaptadas a la vida subacuática, feroces depredadores la mayoría de ellas. Como el Garapito (Notonecta glauca) de la siguiente imagen, que tiene la curiosa costumbre de nadar de espaldas. 
  El ejemplar capturado con un pequeño truel de combate casi se escapa del "estudio". Y hay que tener cuidado cuando se limpia el truel de vegetación , pues he oído que su picadura es muy dolorosa. Es difícil prospectar una charca gallega y no sacar un montón de notonectas.



El Barquero (Corixidae spp), al contrario, es un insecto vegetariano, y nada con la espalda hacia arriba. Hay un par de especies muy parecidas, que yo sepa..

Barquero (Corixa punctata/Sigara striata)

   Me cansé de levantar piedras y de revisar los viejos muros de piedra próximos a la vieja cetárea (hoy abandonada), pero no pude observar ningún reptil. La verdad es que el día nuboso no era muy propicio.


   En vista del éxito, me acerqué a echar un visual por la cercana Ría de Ribadeo. Allí lo más noticiable eran algunas especies de láridos anunciando que ha empezado, tímidamente, la campaña migratoria 2014-2015.


  Además de unas 450 Gaviotas reidoras (Larus ridibundus), había una cabecinegra (Larus melanocephalus), de la que ya había visto 3 ejemplares costeando en Rinlo, y varios Gaviones (Larus marinus) adultos y jóvenes.

Gavión (Larus marinus)

Gaviota cabecinegra (Larus melanocephalus, plumaje verano)

    De limícolas, pues poca cosa. Lo clásico de principios de verano y que solemos tener en todas las rías importantes a estas alturas del año: unas decenas de Zarapitos (Numenius phaeopus/arquata), un puñado de Archibebes claros (Tringa nebularia) y unos 20 Correlimos comunes (Calidris alpina), como más destacado. En un par de semanas la cosa se animará.


  En la bocana de la ría, por su margen occidental, existe un antiguo cargadero de carbón que hoy son un atractivo turístico más de la zona. Pero además esta vieja construcción de piedra alberga una de las escasas poblaciones conocidas de Lagartija roquera (Podarcis muralis) en territorio gallego.


  Este pequeño reptil es sin duda uno de los más escasos de Galiza. Por ahora sólo se ha encontrado en la zona montañosa más oriental de la provincia de Lugo (varias aldeas del valle del Navia y Ancares), aunque su distribución resulta todavía una incógnita para mí. Tenía pensado investigar un poco más sobre la especie, pero últimamente no dispongo del tiempo que se necesitaría para realizar esas prospecciones.


   Como todas las lagartijas del género podarcis, la roquera tiene hábitos muy rupícolas, aunque en la mayor parte de nuestro país la Lagartija de Bocage (Podarcis bocagei) e ibérica (Podarcis hispanica y subspp) ocupan su hábitat característico.


  Es un animal bastante activo y relativamente confiado (no como otros reptiles mucho más asustadizos). Un rasgo bastante bueno para distinguirlas de otras lagartijas gallegas es el dibujo reticulado castaño oscuro en la garganta de los machos.. Las hembras tienen un diseño rayado habitual en las hembras de lagartija y ya se necesita cierta experiencia para identificarlas en el campo, donde los animales no siempre se ven tan bien como en estas fotografías.

 Lagartija roquera (Podarcis muralis), macho


   En general, los lagartos gallegos son bastante territoriales, así que nos resultará más fácil ver hembras cerca de los machos.

Lagartija roquera (Podarcis muralis), hembra

    Como he dicho, desconozco dónde está el límite de distribución de la especie. Pienso que podrían rebasar el río Navia y alcanzar su margen izquierda; pero es una zona amplísima, llena de pequeñas aldeas con sus casas y muros de piedras ideales para la roquera. Además en estas comarcas de medianías la Lagartija serrana (Iberolacerta monticola) puede ser especie dominante a partir de los 700 m de altitud, y por debajo de esta cota abundan las otras dos podarcis, así que como véis el valle del Navia es toda una encrucijada para especies eurosiberianas, endemismos del noroeste y taxones mediterráneos.

  A quien disponga de tiempo le recomiendo que no deje la pasar la oportunidad de prospectar estas viejas aldeas, muchas de ellas semiabandonadas. Pero con cuidado, eso sí. He tenido experiencias con mastines que no se las deseo a nadie, por no hablar tampoco del carácter cerrado de las gentes del rural lucense. Una visita a media tarde y unas oportunas parrafadas con el paisano de turno ayudarán a romper la desconfianza para que podamos caminar mirando tranquilamente para sus casas. Hacedme caso, sé de lo que hablo!

mércores, 16 de xullo de 2014

Sisón y otros habitantes de Cospeito

  Ayer visitaba A Terra Chá, una comarca llana y rica en pequeños humedales enclavada en el centro-norte de la provincia de Lugo. Suele ser un buen destino en estos días de verano.
   Empezaba el recorrido por las amplias praderas y maizales de A Veiga de Pumar y alrededores. Uno de estos prados, que tenía la mitad recién segada y la otra cubierta de gramíneas, resultó ser una "mina" de observaciones:


  Para empezar, me encontraba un Topo ibérico (Talpa occidentalis) fuera de su galería. Menos mal que el europeo (Talpa europaea) no llega a Galiza porque, al igual que otros pequeños mamíferos insectívoros, son ciertamente difíles de distinguir. Aunque quizá debí pararme un poco en la identificación, por si acaso.. Casi parece que está vivo, verdad? (apenas tenía síntomas de violencia, excepto ese hocico manchado de sangre)


 En estos prados abiertos, los frecuentes cantos de las Codornices (Coturnix coturnix), Tórtolas (Streptopelia turtur) o Alondras (Alauda arvensis), nos indican que estamos en un paisaje medianamente conservado.

 Alondra común (Alauda arvensis)

  Justo después de levantar una Codorniz, me encontraba un kit completo con rastros de Sisón: una pluma remera, una cobertera y excremento de la especie.


 En este prado observé dos machos de Sisón, pero apenas pude tomar una foto decente en vuelo. Están en plena cría y debemos molestar lo justo o menos.


  Esta ave esteparia parece mantener una buena población en la comarca chairega, aunque pueden ser difíciles de detectar hasta que te familiarizas con el canto que emite el macho, un seco "prrrrt", y que ayuda en su localización. En Otoño se pueden ver bandos con decenas de ejemplares.


  Después me dirigía a los prados de A Espiñeira, ya en Cospeito, donde tuve ocasión de fotografiar mejor un ejemplar que cantaba en un lugar más aclarado. Cuando se agachan se difuminan bien con el entorno gracias a su plumaje críptico pero, al levantar el cuello, negro en los machos nupciales, se hace mucho más evidente su presencia.


Sisón (Tetrax tetrax) macho

 La Cigüeñas blancas (Ciconia ciconia) forman ya grupos familiares de adultos y jóvenes del año. Algunas de estas aves aparecían anilladas. Imagino que son las marcadas aquí por los colegas de Numenius. Podéis ver la historia de estos anillamientos pinchando en el enlace.


Un paseo por las pistas que recorren esta campiña nos dará la oportunidad de observar aves tanto de procedencia eurosiberiana como mediterránea: Alcaudones dorsirrojos (Lanius collurio), Estorninos negros (Sturnus unicolor), Bisbitas arbóreos (Anthus trivialis), Trigueros (Emberiza calandra), Currucas zarceras (Sylvia communis), Acentores (Prunella modularis) o Abubillas (Upupa epos). Aunque en esta época del año la detectabilidad de las aves es menor pues la mayoría están atendiendo a los pollos.

Abubilla (Upupa epops)

 La presencia numerosa del Corzo (Capreolus capreolus) en este "paisaje británico" parece algo más natural que la franja costera cubierta de eucalipto y tojo, donde su abundancia es, a todas luces, antinatural. Síííí..., ya sé que lo antinatural es lo otro, coño; es una manera de hablar.


 Los machos han mudado el pelaje de invierno, que ahora se muestra más rojizo. Y ya presumen de cornamenta seminueva. Uno de ellos echaba la lengua al fotógrafo desde un seto.

Corzo (Capreolus capreolus)

  La laguna de Cospeito fué desecada en los años sesenta, recuperada inicialmente en los ochenta y... (no sé muy buen como  describirlo)  transformada hace quince años.


  Lo que era una laguna con una estupenda y amplia lámina de agua se ha convertido en lugar pantanoso en el que la cobertura vegetal ha comido la mayor parte de la superficie de aguas abiertas.


   Lógicamente, la extensión de estas masas de sauce y de cinturones de vegetación palustre, cada día mayores, deberían favorecer la presencia de aves asociadas a ese hábitat. Siempre que la eutrofización de las aguas no acabe por matar la laguna; porque ésa es otra. En fin, es lo que tenemos.


  Si no hay otro lugar como Ortigueira para afotar Archibebes, pasa lo propio con Cospeito y el Zampullín chico. Ahora, los pollos andan piando todo el día y parecen patitos de juguete con su aspecto inocente y de peluche.

 Pollos de Zampullín común

   Pero sus progenitores andan cerca y no paran de aportar alimento a sus crías, que suelen tener en número de 3 a 6 (hablo de memoria, por mis observaciones). Desde renacuajos de anfibio a alevines de peces o invertebrados.


  A mediodía el fortísimo contraluz impedía tomar buenas fotografías, pero os aseguro que no hay otro lugar para retratar estas aves como el observatorio de piedra de Cospeito.

Nido de Zampullín común (Tachybaptus ruficollis) ocupado por pareja

    Pero gracias a la salida del sol tuve ocasión de aprender un poco más sobre libélulas, que tienen en Cospeito un hábitat inigualable. Pongo los nombres en gallego para ayudar en su divulgación. He utilizado la guía de Libélulas de Galiza para la identificación, pero tengo alguna duda. Se agradecen comentarios o correcciones.

 Donceliña pequena (Coenagrion puella)

  Las libélulas (Odonata) se dividen en dos subórdenes:  zigópteros (o caballitos del diablo) y anisópteros (libélulas verdaderas), siendo los primeros de menor tamaño y de constitución más delicada. Las del género coenagrion tienen un rasgo que ayuda en la identificación: la marca negra en la parte superior del segundo segmento abdominal.


  Otras especies son más complicadas. Esta donceliña es uno de nuestros odonatos más pequeños:

 Donceliña ibérica ou de Graells (Ischnura graellsii)

 Los gaiteiros (Calopterys spp) viven en las aguas corrientes y resultan muy comunes en nuestra tierra, ya que todavía abundan los cauces fluviales de aguas limpias. En Cospeito se dan ambos entornos, lacustre y fluvial, así que es posible observar tanto odonatos de río como de charca.

 Gaiteiro bicolor (Calopteryx xanthostoma), macho

  La siguiente especie tiene uno de los primeros nombres científicos que aprendí de niño. Milagrosamente no se ha cambiado en estos treinta y pico años.
  Como véis el color azul de sus alas se extiende por casi toda su superficie, mientras que en la bicolor empieza hacia la mitad del ala (en el "nodo").

Gaiteiro azul (Calopteryx virgo), macho

 Las hembras de calopteryx ya son más complidas para determinar. Creo que ésta pertenece a la primera de ellas:

 Gaiteiro bicolor (Calopteryx xanthostoma), hembra

  Ademas de zigópteros, también había anisópteros. Una Cordulegaster volaba sobre el río Guisande, pero capturar la imagen de una libélula "cernícalo" (las que están volando todo el tiempo) está por encima de mi capacidad técnica. Las tipo "flecha" (que pasan tiempo posadas) son más fáciles de fotografiar.
  El  Lavacú sanguiño (Sympetrum sanguineum) parecía abundante a lo largo del sendero peatonal.


   Pude fotografiar un tandem de esta especie. El macho (rojo) agarra a la hembra con las "abrazaderas", unos apéndices que posee en el extremo del abdomen que usa para tal fin.
   En este caso hay varios caracteres diagnósticos: la coloración negra de las patas, el estrechamiento entre los segmentos 3-5 del abdomen o la coloración castaña de los "pteroestigmas" (esas manchitas oscuras en la punta de las alas). Si me he equivocado, ya he dicho que se agradecen correciones.

Lavacú sanguiño (Sympetrum sanguineum), macho

 Sin duda que es un orden fascinante este de los odonatos, que cumplen además un papel importantísimo para el equilibrio ecológico de los humedales. De hecho, son de los pocos insectos contemplados para la conservación de espacios naturales en Europa. Y aún encima fotogénicos a más no poder.
  Anxos Romeo y Martiño Cabana tienen un blog dedicado en exclusiva a estos insectos asombrosos (Libeliñas de Galicia). No os lo perdáis!

 Bueno, hasta otra.