Seguidores e seguidoras

xoves, 7 de xaneiro de 2016

Una Nutria bajo la lluvia

   El último trimestre de 2015 nos trajo un tiempo mucho más seco y cálido del normal, pero este 2016 empieza con un temporal tras otro. Hoy la lluvia castigaba con fuerza la laguna de Valdoviño. Bueno, la laguna y a un servidor....


   Bajo ese hide móvil en que se suele convertir mi paraguas disfruté la observación de una hermosa Nutria (Lutra lutra) aunque lo de fotografiarla ya fué más complicado. Os aseguro que hacerlo manejando la cámara con una sola mano (la otra sostenía el paraguas), sin parasol (mi cámara no tiene), limpiando a cada minuto la lente de las gotas de lluvia e intentando colocar el paraguas de manera que no tapara la visión pero que protegiera de la lluvia fué ciertamente una película.

   Las condiciones de luz obviamente os las podéis imaginar: ISOs altísimos y velocidad moderada, poca para el movimiento constante del mustélido. Pero la Canon SX60 cumplió dignamente y se pudieron tomar algunas imágenes decentes.


   Suficientes como para identificar una de las capturas: una joven Anguila (Anguilla anguilla), como se ve en la siguiente toma:


     Lo ideal para conocer la dieta de nuestros carnívoros (o de nuestras aves) es el análisis de sus excrementos, ingrato trabajo que ocupa muchas horas a mis amigos biólogos. Pero la captura de imágenes con las cámaras actuales y sus potentes focales, aportan mucha información de manera muy cómoda. Con la Nutria es fácil, pues suelen masticar las presas sobre la superficie. Unas presas que varian mucho al tratarse de un depredador claramente oportunista que adapta sus preferencias a la abundancia de los recursos: cangrejos americanos en los embalses, truchas y anfibios en pequeños arroyos, peces planos y múgiles en las rías o anguilas e incluso aves acuáticas en grandes lagunas.


   Actualmente gozamos de una magnífica población de Nutria en la costa norte gallega, gracias a la prohibición de su caza hace treinta años. Porque antes era pieza codiciada y perseguida por peleteros y alimañeros. Jenaro Dalda en su famoso "Estudio fitoecológico de la laguna de Valdoviño" (publicado en los años sesenta) cita una referencia de 40 nutrias cazadas en una temporada en la laguna pero, en mi opinión, es una cifra poco creíble y debe tratarse de un error. Bien por exageración del cazador de turno o bien por no ser cazadas sólo en la laguna aunque si quizá en la zona.


   Hoy en día, su principal amenaza pienso que pueden ser los aparejos de pesca ilegales que todavía son utilizados en A Frouxeira por unos cuantos furtivos que siguen actuando amparados por la oscuridad de la noche y por el silencio cómplice de sus vecinos. Los trasmallos y las nasas son desde luego una potencial amenaza para las Nutrias, sobre todo para los ejemplares más jóvenes, que podrían quedar enganchados o herirse por meter el hocico donde no se debe.
  Ha habido también algún atropello aislado en la red de carreteras local pero por lo demás su situación es buena en general, sobre todo si comparamos con otros mustélidos que experimentaron un severo declive como la Comadreja o el Armiño, quizá extinguido en la zona éste último.


    Nuestras "Lontras" (o "Londras", como se llaman por el Norte) se han vuelto más confiadas también. A veces llegan a sorprender por su aparente falta de miedo o timidez.  Hoy este ejemplar se me aproximó tanto que oía su fuerte respiración e incluso llegué a poner el modo macro en la cámara.


   Por cierto, que descubrí que tiene una manchita clara en la punta del hocico. Será un rasgo interesante para conocerla en otra futura observación.


     La verdad es que la intensa lluvia no me lo puso fácil pero valió la pena la mojadura que cogí (porque me puse coma un pito, que decimos en gallego).

Nutria nadando (centro imagen)



Nutria paleártica (Lutra lutra)

   Y esta entrada se la dedico a mi lectora favorita: Inés González, fiel seguidora de este blog y que sabe que estoy a su disposición cuando vuelva por su Ferrol natal para enseñarle esas Nutrias que tantas ganas tiene de ver. O para intentarlo por lo menos (que esto no es una ciencia exacta)

mércores, 6 de xaneiro de 2016

Mascatos na ría de Ferrol

 Onte mesmo avisaba Damián en Galiciaves da entrada de Mascatos en rías e portos grazas aos fortes ventos de NW que houbo estes días e recomendaba a visita a estes lugares na busca de peláxicas. E hoxe mesmo cumpríanse as súas predicións na ría de Ferrol.


  Nunha visita de control puiden confirmar a presenza dun mínimo de 5 Mascatos (Morus bassanus) na zona central da ría, entre O Seixo e a cidade de Ferrol, onde estiveron descansando, voando e pescando parte da mañá.



    A ría de Ferrol é unha ría de tamaño medio, bastante profunda e moi pechada na súa bocana, como se aprecia na imaxe. Por ese motivo as aves mariñas e peláxicas non adoitan entrar, aínda que sempre se pode ver algún arau (Alca torda ou Uria aalge).
  Sen embargo os fortes temporais que azoutan a costa durante o inverno permiten a aparición de especies pouco frecuentes o resto do ano. Así, logo do famoso "Klaus" a nosa ría converteuse nun refuxio temporal para aves peláxicas como Gaivotas anana (Larus minutus) e Hiperbórea (Larus hyperboreus), Paíños gallados (Oceanodroma leucorhoa) ou Falaropos (Phalaropus fulicarius), especies todas elas que puiden observar o 24/01/2009, xusto despois do paso do famoso ciclón.

Ría de Ferrol (en vermello, zona de avistamento dos Mascatos)

   A pesares da chuvia, da escasa luz e da enorme distancia puiden tomar unhas imaxes testemuñais. Facía anos que non avistaba Mascatos dentro da ría, aínda que é un ave moi abondosa fóra dela.




 Mascato (Morus bassanus) coa cidade de Ferrol ao fondo

  Ademáis aproveitei que os Mergullóns estaban moi concentrados para realizar un conteo, que quedou en só 38 exemplares, a cifra máis baixa dos últimos anos. Non creo que haxa variacións na cifra final para os censos, que empezan esta mesma fin de semana

Bando de Mergullóns de pescozo negro (Podiceps nigricollis)

  E mañá toca auga, auga e máis auga. É tempo dela.

domingo, 3 de xaneiro de 2016

Mirando a 2016

    Empieza un nuevo año y "Bichos" continúa vivo. Las circunstacias personales han complicado mucho las salidas al campo más allá de las pequeñas excursiones por el entorno inmediato de Ferrol, pero me han permitido mantener una actualización constante del blog, gracias a que dispongo de mucho tiempo en casa para trabajar en él. No obstante echo muchísimo de menos la libertad de que gozaba hace unos años y que no sabía apreciar en su justa medida - ahora me doy cuenta de ello-.
    Estas limitaciones de movilidad coinciden en el tiempo con un deterioro alarmante del medio ambiente en la comarca en la que vivo, algo que dificulta aún más la elaboración de entradas atractivas, con observaciones interesantes o con paisajes espectaculares.
 
   Gracias a Dios he acabado por acostumbrarme a estas nuevas circunstancias y cada día lo llevo mejor. Digamos que he aprendido a convivir con mi destino y a llevarme bien con él, sobre todo cuando pienso en las dificultades que afectan a muchas otras personas que conozco (algunas muy cercanas y a las que quiero), que sufren problemas bastante más graves que los míos.

En las dunas de Doniños (foto Cosme Damián Romay)

   En este contexto, las pequeñas alegrías que se nos dan a los naturalistas merecen todo nuestro agradecimiento. Alegrías como el Zampullín cuellinegro, que ha amenizado muchas horas de observación ornitológica en esos días en los que el tedio parece que va a adueñarse de la jornada.

 Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis)

  Y tengo un recuerdo especial también para lugares como el pueblo de Barallobre, en Fene, sede de una de las cofradías de mariscadores más importantes de la ría de Ferrol. Por su cercanía a la ciudad y la comodidad de su acceso es uno de esos sitios a los que puedes acudir incluso en días de viento y lluvia, pues siempre habrá un Gavión, una Garceta o un Martín pescador dispuestos a saludarte.

Barallobre, Fene

   Bienvenidos y bienvenidas a 2016.