Los días de lluvia y temperaturas suaves son ideales para ver anfibios activos y con este propósito salí al campo este fin de semana; armado eso sí con un buen chubasquero, paraguas y botas de goma altas.
En la mañana del sábado visitaba el río Xubia a su paso por Moeche:
En este tramo encontramos buenos ejemplos de bosque galería formados por Arces, Fresnos, Alisos y Avellanos. Estos lugares con permanente humedad ambiental y escasa luz son el hábitat de la Rana patilarga (Rana iberica), endemismo propio del Oeste y Norte peninsular muy dependiente de tramos fluviales con aguas limpias.
Los apozamientos, brazos muertos de los ríos o canales de derivación a viejos molinos son lugares favoritos para la reproducción de la patilarga y donde nos será más fácil dar con ella; en ocasiones bajo piedras de la orilla.
La gran abundancia y variedad de Helechos ofrecen un cierto aspecto tropical a estos pequeños bosquetes:
Para el domingo escogía primero el curso alto del río Castro, tributario del Xubia. Allí podemos encontrar todavía restos de "fraga" o bosque caducifolio autóctono, cada año más reducida y alterada (maldito eucalipto!).
En general se trata de Robles de pequeño o mediano porte los que pueblan estas fragas litorales. Numerosas matas de Arándano salpican el suelo forestal.
En estas fragas residuales vive la Rana bermeja (
Rana temporaria), que podremos localizar fácilmente en los claros con herbazal denso.
Pero sobre todo la bermeja es abundante en los brezales húmedos y turberas pantanosas como éstas de O Forgoselo, pequeña sierra de 500 m. de altitud máxima a caballo entre A Capela y San Sadurniño.
En las aguas superficiales de estas "brañas" encuentra la bermeja condiciones óptimas para la cría, al contrario de la patilarga, que ocupa habitualmente cursos fluviales de aguas limpias y oxigenadas.
Ayer hice algo que nunca hago: internarme en una turbera con botas altas. Un grave error que me costó un buen susto, al pisar donde no debía y notar que me hundía para quedarme "clavado (menos mal que tengo muchos reflejos...)
En el extremo norte de la provincia conviven ambas especies desde el nivel del mar (en otras regiones la bermeja habita exclusivamente la montaña); así que podemos aprender fácilmente las diferencias entre ellas.
Que conste que muchos de los rasgos descritos en las guías de identificación no siempre se aprecian en el campo. Especialmente con los ejemplares jóvenes que no han completado el desarrollo.
Al principio será un conjunto de caracteres lo que nos ayude a diferenciarlas. Cuando se tiene mucha experiencia será el "jizz" lo que determine la especie en una décima de segundo, que será el tiempo del que dispondremos a menudo (muchas veces quedarán sin identificar, como Rana sp)
Algunos de estos rasgos pueden ser un poco subjetivos y dependerán del ojo y de la apreciación del observador. Por ejemplo la distancia entre los pliegues dorsolaterales, que en
Rana temporaria se juntan levemente a la altura de los hombros. En las fotos se aprecia mejor, pero en el campo puede ser muy difícil.
Rana bermeja (
R. temporaria) Izda • Rana patilarga (
R.iberica) Dcha.
Es característica de
Rana iberica la intensa pigmentación oscura en la garganta, que deja una estrecha franja central clara:
Sin embargo también hay ejemplares de
iberica que carecen prácticamente de esta pigmentación y muestran la garganta con un diseño muy similar a las
temporaria (igualmente algunas
temporaria muestran un patrón parecido a
iberica!). Así pues, hay que ser cuidadoso con esto.
Garganta inusualmente clara en iberica (izda) y típica en temporaria (dcha)
En general temporaria posee una coloración más "cálida", de tonos ocres amarillentos o pardos, con vientre blanco amarillento; mientras iberica luce tonos más "fríos", como castaño grisáceo o rojizo, con vientre blanco sucio.
La mayoría de las iberica poseen en el dorso unas manchas más claras que recuerdan a una enfermedad de la piel (fijáos en la primera foto). Es un buen truco para distinguirlas, aunque es más importante fijarse en el tímpano.
En iberica aquél raramente supera 1/2 del tamaño del ojo mientras que en temporaria lo supera siempre, llegando a veces a ser casi del tamaño ocular. Pero sobre todo es diagnóstica su visibilidad. El tímpano de temporaria se aprecia claramente (aunque este de la foto era un macho joven), pero en iberica hay que hacer serios esfuerzos para llegar a distinguirlo sobre la máscara oscura.
Rana iberica (izda) y Rana temporaria (dcha)
Pero sin duda el detalle más importante viene dado por una particularidad de la subespecie
Rana temporaria parvipalmata, que es la única que podremos hallar en la costa gallega.
Como su nombre indica, "parvi-palmata", las palmeaduras de las patas traseras son más pequeñas que en la subespecie nominal, cubriendo apenas 1/3 ó 1/2 de la longitud del dedo mayor. Estas membranas interdigitales son mucho más extensas en las iberica, rebasando ampliamente la mitad de la longitud del dedo que tiene un tramo pequeño sin palmeadura (es de costumbres mucho más acuáticas y mejor nadadora, por cierto)
Membranas interdigitales en
R.iberica (izda) y
R.temporaria (dcha)
Hay otros detalles útiles para distinguirlas:
- Temporaria es más perezosa a la hora de saltar. Da un salto y suele parar a ver si nos "despistó". Iberica es más activa, saltando muy al estilo P.perezi.
- Temporaria a menudo busca esconderse entre las raíces de la vegetación. Iberica queda más expuesta en muchas ocasiones. Su mayor capacidad de salto le da probablemente más confianza.
- Cuando las asustamos próxima a un río temporaria prefiere esconderse entre la vegetación de la orilla. Iberica salta hacia el agua con sumo gusto.
- Si hay que saltar, temporaria busca inmediatamente una orilla próxima nadando en superficie (normalmente). La más acuática iberica se mete al fondo y se comporta más bién como una Rana verde.
- Como véis en las fotos, iberica es más "cabezona", más anchota y de cuerpo más corto. Fijáos en la vista ventral qué aspectos tan diferentes tienen en muchas ocasiones (aunque existe mucha variabilidad, ojo).
En ambas jornadas la lluvia estuvo presente casi todo el tiempo (las fotos "a una mano" y bajo el agua tienen su mérito, os lo aseguro). Sin embargo a mediodía, que era cuando volvía para casa, el tiempo mejoraba rápidamente. Eso me dió oportunidad de entretenerme con otras cosas:
Dos Caballitos del diablo revoloteaban con su peculiar estilo de mariposa. Esta familia de odonatos es muy vistosa y abundan en nuestros cursos fluviales.
Caballito del diablo (Calopteryx virgo) macho
Canon SX50 ISO 320 F: 4 V: 1/125
En la fraga del río Castro sorprendía un carábido (familia de escarabajos cazadores terrestres). Luego de consultar con Pablo Torrella podemos identificarlo como Carabus deyrollei, un endemismo del NW peninsular. Fué descubierto en el siglo XIX por un joven naturalista francés de sólo 16 años, Narcisse Deyrolle, que le da nombre.
Carábido (Carabus deyrollei)
En los prados de Moeche encontraba esta
Lycaena tityrus, una delicada mariposa de la familia de los licénidos (Lycaenidae).
Licénido, vista dorsal
Licénido (Lycaena tityrus), vista lateral
Canon SX 50 ISO 100 F: 4 V: 1/200
De igual tamaño pero diferente familia, fotografiaba también esta
Coenonympha lyllus, un satírido que antes se incluía como subespecie de
C. pamphila. Para identificar las mariposas tuve la ayuda inestimable de Toñito Martínez y Damián Romai.
Satírido (Coenonympha lyllus)
Hubo tiempo para sorprender una gran hembra de Víbora de Seoane (Vipera seoanei) en un brezal húmedo, donde aún son abundantes. También encontraba un juvenil de Salamandra rabilarga (Chioglossa lusitanica) en un pequeño riachuelo de Moeche. Lamentablemente no hay fotos. Otra vez será.
Foto: Canon SX50 ISO 80 F: 8 V: 0,6 " (trípode)
Bueno, por culpa de la lluvia no he podido hacer ni el SACRE ni prospecciones para el atlas de aves pero gracias a ello tenéis esta entrada, que es probablemente la que más horas de trabajo me ha llevado nunca.
Que la disfrutéis!